miércoles, 23 de abril de 2014

Que siempre sí necesitaba el arnés...

Apenas tengo un momento para escribir.

Lo siguiente fue que acudimos a la cita con el doctor que iba a tratar a Sofía. No estuvo el doctor que la iba a tratar por recomendación del director del hospital, así que la vio otro, un doctor muy joven pero que me da una extraña sensación de seguridad. Él es quien hace la "talacha" de atender a todos los niños y muy importante: el hospital es el único en México que lleva el seguimiento y tratamiento de la luxación congénita de cadera por medio de ultrasonido. En todos lados lo hacen con radiografía, lo cual me comentan, es menos preciso que el ultrasonido.

El doctor nos dijo que lo indicado para la patología y circunstancia de Sofía era la utilización del arnés durante por lo menos 3 meses y de ahí, veríamos si con eso es suficiente o si necesitará otro tipo de tratamiento (es decir, cirugía). Le hicieron un ultrasonido inicial, y de acuerdo con una tabla que tenían pegada en el consultorio, a Sofía le toca utilizar el arnés, según unas medidas que sacan por medio del estudio. El siguiente nivel de la tabla era la cirugía... es decir, apenas alcanzó a estar dentro del grupo que se trata con arnés.

Le compramos el arnés de Pavlik marca Wheaton, que fue el que indicó el doctor; costó 1,800.00 pesos mexicanos, es decir, unos 140 dólares americanos. Se lo coloqué de acuerdo con lo que me indicó el doctor, pero siempre me quedó la duda si se lo estaba colocando bien. Me dijo que tenía que usarlo 23 horas al día; se quita sólo para el baño diario.

Yo tenía una sensación de que el arnés no le iba a servir para nada y que pasados los 3 meses me iban a decir que de todos modos había que operarla. Me parecía una prolongación innecesaria de lo inevitable.

En fin, resumiré el caos que fueron los primeros días que Sofía usó el arnés en: no dormimos en 2 semanas. La pobre se la pasó llorando, no podía dormir, apenas lograba conciliar el sueño media hora y despertaba, no sé si adolorida o frustrada por no poderse mover. Fueron dos semanas espantosas para todos.

Hoy ha pasado ya un mes desde que le coloqué el arnés y ella ya está acostumbrada por completo. Ya ríe otra vez, come excelente; cabe mencionar que todo esto coincidió con que empezamos a introducir sólidos a su dieta, así que está muy feliz come y come. Lo malo es que el arnés causa estreñimiento, así que ha padecido un poco.

Ya nos fuimos a la playa de vacaciones y pues, ni modo, la pobre Sofía sólo vio de lejos el mar y la alberca porque nunca la pudimos meter por el arnés. Pero se la pasó bien.

Estaba yo muy escéptica sobre la efectividad del arnés, cuando de repente, estábamos en Acapulco de vacaciones y que nos agarra un temblor fuertísimo a las 10 de la mañana. Todo el hotel bajó una vez que terminó el sismo y nos juntamos todos afuera del edificio. Nos fuimos a sentar al pasto junto a otra familia que llevaba una bebé de la misma edad que Sofía. La mamá me ofreció acostar a la niña junto a su hija, ya que nosotros no llevábamos nada para acostar a la bebé. Le tomé la palabra y la acosté. La mamá me preguntó que hace cuánto le habíamos detectado la luxación y le dije con tristeza que hasta los cinco meses, que me daba coraje porque ya estaba muy grande para que le sirviera el arnés y que lo más seguro es que la tendrían que operar. Inmediatamente me dijo que no necesariamente, que a la hija de su amiga también se lo colocaron a los 5 meses, 23 horas al día y que a los 9 meses la dieron de alta y se lo quitaron.

Uff, respiré y agarré nuevas fuerzas. Me dio esperanza lo que me contó. Debo decir que el doctor no dejaba de repetir que la eficacia del arnés en el caso de Sofía era de un 80-85% sólo que siempre tuve mis reservas con los números, ya que el primer doctor que consultamos nunca creyó que le iba a servir.

Mañana tenemos una consulta crucial, ya que le harán ultrasonido de seguimiento. Todo parece indicar que si se ve algún avance, querrá decir que se va a poder seguir tratando con el arnés. Si no hay avance... ya veremos.

Tema a parte es todo lo relacionado con el arnés: colocarlo bien, que si se ensucia, que si no sé qué, pero eso merece toda una entrada que espero escribir mañana.

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